Aquello que voy a describir aquí puede parecer un tanto irreal o exagerado, pero os aseguro que todo es cierto y será descrito como un fiel reflejo de la realidad.
Veréis, quería compartir esto en el diario con mis lectores. Aunque me deje un tanto mal a mi... Pero no es más que la certeza de que me falta aún mucha experiencia y entrenamiento, nada más.
Resulta que a veces después de saltar a la comba el entrenador nos pone por parejas a realizar un ejercicio que yo encuentro de lo más divertido.
Consiste en tocar los hombros al compañero y evitar que te los toquen.
Normalmente suelo ir a medio gas porque mis toques al hombro han llegado a dañar a mis compañeros sin querer y normalmente me basta con lanzar golpes lentitos y bloquear de modo automático para superar el resultado.
Puesto que con el tiempo y mis entrenamientos he adquirido una agilidad de reflejos muy buena, y soy capaz de desviar o bloquear prácticamente todos los golpes al hombro con suma facilidad.
Y además de forma muy divertida para mi!
Pues bien, ayer me pusieron con un chico que ya conocía pero hacía tiempo que no veía en el gimnasio, y me sorprendió que nada más empezar fue a por todas!
Se lanzó rapidísimamente a por mi a tocar los hombros con golpes rápidos y certeros, pero yo se los bloqueaba fácilmente yendo aún a medio gas.
Pero entonces empezó a moverse al mismo tiempo que lanzaba golpes, y wow!!
Comenzó a desplazarse a mi alrededor con suma facilidad y a veces directamente desaparecía de mi vista y me atacaba al instante por un lateral. Así que empecé a emocionarme y a acelerarme también yo...
Y viví el momento de tocar hombros más maravilloso de mi vida!!!
Empezamos los dos a movernos y a perseguirnos por el ring mientras nos lanzabamos toques al hombro, aunque su juego de pies y velocidad era inmensamente superior yo le aguantaba el tipo gracias a mis grandes reflejos bloqueando los golpes antes de que me alcanzase y a mi fondo.
Pero su juego de pies y velocidad me dejó fascinado. Literalmente en algunos momentos sentía que desaparecía de mi vista.
Así que empecé a aumentar yo también mi ritmo y a emocionarme demasiado, a lanzar mis golpes más y más veloces mientras sonreía y me reía de felicidad... DISFRUTANDO CON LO QUE HACÍA!!!
Dios, como disfruté! Me daba igual ganar o perder, solo quería disfrutar del instante y que el combate de hombros no se terminase nunca!!
😍😍😍
Por estos momentos de dicha plena son por los que entreno. Me imagino encima de un ring combatiendo sintiendo algo similar y...
ADORO DISFRUTAR CON MI PASIÓN EN LA VIDA.