Todos los días tras la hora y media de entrenamiento de boxeo me quedo pegándole al saco o al punching sin descanso hasta que noto como los brazos y las piernas se me duermen y llega un punto en que apenas puedo ni moverlos.
Es en ese momento cuando se que he dado todo lo posible de mí mismo, y toca volver a casa para relajar el cuerpo.
Pues al día siguiente toca reventar el cuerpo de nuevo. 🥊
