Ir al contenido principal

Mi vida perfecta junto a mi alma gemela.

Hoy es día de descanso del gimnasio. 

Pero son las 6 de la mañana y como estoy totalmente despierto en la cama acariciando a mi pareja sin poder dormir más, pues aprovecho y escribo sobre un tema algo peliagudo. 

Veréis, soy un chico bastante diferente de lo usual. Pues he nacido con la sensación, o la creencia, de que he nacido en este mundo para poder hacer feliz a tantas personas como sea posible, además de a mí mismo. 

Y por eso mismo durante años me embarqué en la búsqueda de esa alma gemela que sentía que debía de existir y junto a la cual mi corazón sabía que llegaría a alcanzar una felicidad mutua, y plena.

Después de muchos años conociendo a diversas mujeres y pasando por varias relaciones y maikiamoríos de todo tipo. Llegué a encontrar a la mujer de mis sueños y nos enamoramos perdidamente. 

Y desde hace ya dos años que vivimos uno junto al otro casi las 24h como amigos, pareja, y amantes... en una armonía y felicidad, utópica.

Lo que más me encanta de ella, es que es una mujer increíblemente similar a mí. La definición exacta de la media naranja. 

Una mujer a la que le apasionan mis mismas frikerías, romántica y cariñosa conmigo hasta las tracas, se desvive por nuestra felicidad en común, me transmite  que siempre seremos eternamente fieles, le gusta vivir y disfrutar de la vida sin preocupaciones y siempre estamos riéndonos sin parar.

Es el culmen del alma gemela que tanto había ansiado por encontrar. Y ahora que la he conocido y que siento que mi amor es correspondido de forma absoluta, simplemente me dedico a disfrutar de cada segundo a su lado. Pues no paro de sentir como nuestros días juntos transcurren fugazmente y se sitúan entre los mejores instantes de mi vida. 

La vida con ella es perfecta. No hay más explicación que esa. 

Sin embargo también se que llegará el día, en que está dicha diaria se acabe. Seguramente debido a infortunios de la vida o por su frágil estado de salud. Pues nació con una enfermedad degenerativa terminal y sabemos los dos que su esperanza de vida no es demasiado alta. 

Y esta dicha infinita que siento ahora algún día se convertirá en llanto y en un pesar en mi corazón. Espero que más tarde que pronto. Y seamos capaz de disfrutar juntos esta dicha diaria. 

Pero lamentablemente, ese triste día llegará y no me queda otro que aceptarlo. 

De modo que, ¿como vivir cuando sabes que cada día con tu amor ideal podría ser el último? Cuando sabes que esa felicidad que siento ahora, dentro de no mucho se transformará en llanto y duelo...? 

Pues de ese mismo modo! Viviendo cada día juntos como un instante único y especial, y APROVECHANDO cada instante de felicidad junto a la persona amada, como si fuera el último segundo de nuestra vida!

Son las 6 de la mañana y siento que no puedo dormir más. Acaricio su precioso cuerpo, nos besamos cariñosamente, me acurruco sobre sus pechos mientras ella me acaricia el pelo, me besa la frente tiernamente, nos cogemos de la mano y entrelazamos nuestros dedos... 

Quisiera estar así junto a ella toda la vida, pero ambos sabemos que no será posible. Me duele el corazón y me inundan las lágrimas tan sólo de pensar en el día en el que el suyo dejará de latir.

Pero tic tac. El reloj sigue avanzando, implacablemente. 

Me encargaré de que cada segundo a mi lado sea el mejor de su vida. Pues ahora ya estoy completamente seguro, de que por eso estoy aquí y en este mundo.