Día normalito de boxeo.
Al llegar me puse a saltar con mascarilla mis 15 minutos seguidos de cuerda, pues no me gusta parar en los descansos.
Y hoy he querido llevar puesto el bucal durante las dos horas de entrenamiento. Así me acostumbro más a él y practico el tener que respirar únicamente por la nariz en todo momento.
Después de la comba, un ejercicio de tocar el hombro junto con dos compañeros nuevos, otros tres rounds más de pasar y golpear bajo la cuerda a modo de sombra, y luego me pusieron junto a los mismos compañeros nuevos de antes y estuvimos practicando a esquivar y lanzar golpes entre los tres.
Que por sus movimientos, diría que provenían de un gimnasio de kickboxing y estaban acostumbrados a lanzar golpes. Lo cual me ha venido de perlas para entrenar tanto como a mi me gusta!
Lo único reseñable es que al sonar la campana yo sentía que no nos era necesario el descanso y les dije de continuar para así aprovechar el tiempo y seguir practicando más, y accedieron.
Pero al rato se acerca el entrenador para decirles:
- Ya veis que con Miguel no se para ni en los descansos. Nunca se cansa de hacer ejercicio, y por eso os he puesto con él.
- Ya lo vemos, ya...
Después de estar un rato entrenando con ellos, ya me he ido a entrenar golpeo a los diferentes sacos por mi cuenta durante unos 20 minutos más.
Al terminar la clase, he subido las escaleras para hacer algo de máquinas y levantar pesas. Junto con unas abdominales y estiramientos, y ya para casa.
Mañana por la mañana a seguir boxeando!