Acostumbrado a la altísima intensidad de los entrenamientos en mi gimnasio, esto ha sido coser y cantar.
Tras cada ronda de ejercicios escuchaba a la entrenadora resoplar agotada, y yo... Pues como nuevo! Hasta me levantaba de un salto tras cada ejercicio esperándo a poder hacer el siguiente!
Pero tras tanto entrenar brazos y piernas durante 2 horas en el gimnasio, a la hora de hacer las sentadillas y las flexiones los notaba pesados y no he podido ejecutarlas correctamente.
Pero en cuanto a fondo y físico? Una hora de Body Pump se me pasa volando! Y encima con máscarilla!!
Me ha gustado tanto, que pienso ir a tantas clases de BodyPump como pueda y mañana repito clase a las 9 de la mañana.
Y eso que ese día me había matado a entrenar y a correr,e incluso tras el gimnasio volví corriendo a casa.
Incansable ya es quedarse corto...